Opinión / Columna
Hipódromo 
Rubén Haces 
El primer día del Hipódromo de Las Américas
ESTO
6 de marzo de 2013

  Hoy hace exactamente 70 años de la apertura del Hipódromo de Las Américas. Fue el 6 de marzo de 1943 cuando el general Manuel Avila Camacho, acompañado por Calderón Guardia, presidente de Costa Rica, inaugurara la monumental planta hípica.

Ésta, al paso de los años, tuvo muchas modificaciones para su beneficio, pues ahora es un confortable escenario hípico, pleno en comodidades para el público asistente.

Las tribunas fueron ampliadas, la pista fue ensanchada y extendida en 201 metros (un furlong), pero su primera etapa terminó en agosto de 1995, cuando fue cerrada por mandato gubernamental.

Sin embargo, el hipódromo n o murió, hibernó simplemente y el 19 de noviembre de 1999, salió de su letargo aparente, cobró nueva vida y dio y dio nuevo curso a la construcción de lo que es hoy, el Nuevo Mundo de la Hípica Mexicana.

LA NUEVA IMAGEN

Un grupo de empresarios integraron el Corporativo CIE (Compañía Internacional de Entretenimiento) y dieron forma al monumental proyecto, el cual ha rebasado la primera etapa e inicia la segunda, ahora, con el respaldo de Codere.

El nuevo hipódromo ha completado 13 temporadas desde el año 2000 hasta el 2012).

Ahora, en el inicio de la actual temporada, el óvalo de La Loma, contempla desde sus tribunas a su hijo mayor, que es el Centro Financiero BANAMEX, el cual se alza retador al otro lado de la pista, en lo que anteriormente era una parte de la zona de caballerizas.

EL PRIMER DIA

Perdón por hablar en primera persona por esta sola ocasión. Para mí, que fui testigo de la apertura del escenario hípico, conservo el recuerdo de aquel día cuando salí del rancho en que vivíamos, para. Claro, estar presente en la inauguración del Hipódromo de Las Américas, cuya trayectoria de construcción había seguido por medio de las informaciones periodísticas..

Ese rancho estaba ubicado al lado poniente de la Refinería 18 de marzo. Mi padre poseía nada menos que 30 hectáreas, mismas que le fueron expropiadas por PEMEX, para agrandar su planta.

Para realizar ese proyecto, PEMEX obtuvo un préstamo en los Estados Unidos en 1944 y eso motivó la citada expropiación, de la que nunca, mi padre obtuvo el pago correspondiente, pues todo se extravió en un mundo de documentos y el pago de los terrenos n o llegó a producirse.

EL LARGO TRAYECTO

Como señalé arriba, ese día inolvidable inicié lo que entonces era toda una aventura para un niño que estaba a punto de cumplir doce años de edad.

Inicié el recorrido a campo traviesa y crucé por la parte poniente del Panteón Español para posteriormente llegar a "El Prieto" (El cruce de lo que son hoy las avenidas 16 de Septiembre e Ingenieros Militares, en Naucalpan.

Hasta ahí, el camino me era conocido, pero de ese punto en adelante, solo había terrenos agrícolas. Crucé entre restos de milpas, verdes alfalfares y pastizales sin fin.

Pregunté a algunos campesinos sobre la ubicación del hipódromo, pero nadie sabía algo al respecto.

Sin embargo, un niño que pastoreaba dos vacas y una oveja, montado en macilento equino, me dijo: "Es donde van a correr los caballos? "Yo sé donde es", dijo y me indicó el camino, el cual seguí con paso seguro, pues el chiquillo me había con vencido de sus palabras, que sonaron firmes.

El tramo final era corto (ya cerca de lo que años más tarde iba a ser el cruce de Cuatro Caminos y la plaza de toros El Toreo.

El resto del recorrido me pareció una eternidad, pero ya estaba bien orientado y culminé el trayecto con paso largo y seguro.

Lo primero que vi al término de los pastizales, fue la edificación de la Secretaría de La Defensa Nacional y la entrada a otra construcción no definida aún. Entraban y salían autobuses de esa edificación (Era un incompleto Hospital Militar), así que ninguno de los edificios era el hipódromo, por supuesto.

Entonces le pregunté a un soldado que hacía guardia en una de las entradas. Me indicó que siguiera adelante, por lo que era la avenida Manuel Avila Camacho y hoy es el Periférico.

Tras caminar varios centenares de metros me aclaró. "no, éste no es el hipódromo, creo que va a ser un hospital".

"El hipódromo está arriba, a la izquierda", me dijo amablemente, y7 continué mi camino.

Una vez cubierto el tramo final, en lo alto de la lomita, el Hipódromo de Las Américas surgió en toda su plenitud.

Fue entonces cuando el niño de doce años de edad, los que cumpliría una semana más tarde, recibió la que sería hasta entonces, la mayor impresión de su vida.

Todavía hube de integrarme a una larga fila de personas ansiosas por penetrar a la Planta Hípica. Tuve un pequeño problema para comprar el boleto, pues yo era, obviamente, menor de edad y no iba acompañado por un adulto.

Sin embargo, quien iba atrás de mi, simplemente le dijo a la vendedora: "El niño viene conmigo, pero él quiere pagar el boleto para conservarlo".

La taquillera me entregó el boleto tras recibir el pago correspondiente. Esperé un momento, le di las gracias al señor y a poco entré al hipódromo.

Lo hice por un acceso situado entre la tribuna general y lo que en su tiempo fue el Club Derby, hoy, zona de restaurantes, pero que en ese momento era la parte final de las tribunas, pues de ahí en adelante solo había una zona montañosa cubierta con multitud de árboles.

Me instalé en la tribuna con tiempo suficiente, extasiado al contemplar los diversos aspectos de la singular edificación.

TRIUNFO DE TORCH BETTY

Poco después, la yegua Torch Betty habría de triunfar en la primera carrera de la jornada inaugural, consistente en seis carreras solamente.

Con esta carrera comenzó la historia de este singular hipódromo.

Hoy. 70 años más tarde, aquel niño, no tan niño hoy, piensa en que si la nueva empresa (Codere) realiza las mejoras necesarias en prácticamente todos los departamentos de la empresa, la historia del Hipódromo de Las Américas emprenderá un nuevo camino ascendente y al cabo de los años alcanzará el éxito anhelado.

Este es el sueño de un hombre a una semana de llegar a los 82 años de edad.

¿Algún día llegará a cumplirse ese anhelo, al parecer, casi imposible?
 
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