Opinión / Columna
 
Cuchillito de Palo 
Catalina Noriega 
Luis Walton: como la zarzamora...
Organización Editorial Mexicana
9 de febrero de 2013

  "Llora que llora, por los rincones". Al Presidente Municipal de Acapulco, las lágrimas le salen fácil, o será que, de plano, no puede con el paquete.

A raíz de la bestial violación de 6 turistas españolas, el pasado lunes, empezó el derrame de disparates, a cargo de las autoridades del puerto. Lo primero que se le ocurrió al desafortunado Edil, fue declarar que "eso sucedía en todo el mundo". Lo grave es que no pasó en Suecia, ni en Holanda, sino en el "paradisiaco" destino. Para coronar la estupidez apareció una señora, mandamás de alguna asociación de hoteleros. En pocas palabras, les echó la culpa a los paseantes que se alojan en casas o búngalos rentados y no en hoteles, donde se les "garantiza" seguridad.

¿Sabrá la "ilustre" personaja, que desde hace décadas, familias, amigos que van en grupo y todos aquellos que buscan disfrutar de unas vacaciones "en manada", prefieren alojarse en alguna de las muchas casas y departamentos que se arriendan? Los propietarios de estas viviendas, les sacan raja cuando no piensan usarlas, mediante el alquiler por día, semana o mes. Hacerlo es costumbre y no tendría por qué representar un riesgo, si no hubiera una delincuencia desatada.

Guerrero está de capa caída. Frente a la imposibilidad oficial de garantizar la seguridad, aparecieron los "Grupos de autodefensa", en las zonas de la Montaña y la Costa Chica. Los pobladores de varias comunidades, hartos de sufrir plagios, extorsiones y asesinatos, decidieron armarse, formar retenes, detener a los malandrines y, ¡hasta juzgarlos!

Al iluso del Gobernador, Ángel Heladio Aguirre, no se le ocurrió mejor cosa que apoyarlos y hete aquí que, para el 22 de febrero ya planeaban "procesar" a los 54 retenidos. Cuando se dio cuenta de su dislate y, sobre todo, cuando se hizo público y empezaron las críticas a la toma de justicia por la propia mano, dio marcha atrás y "los convenció" de ya no andar embozados y de entregar a los apresados, para que los encause un tribunal hecho y derecho.

La ingobernabilidad campea en una entidad en la que, los cárteles se pelean el terreno y los delitos del fuero común se multiplican como conejos. En Octubre se puso en marcha la operación "Guerrero Seguro" y parecía que había avances. Las últimas semanas vuelven a ser nefastas. El neoperredista Aguirre, está como el "aquimichú" de un pasito pa´delante y otros muchos para atrás. Y si no pinta para ser un Ejecutivo estatal, mejor que los últimos que resultaron -ésos sí-, como para llorar, tampoco quienes ocupan algunas de las Alcaldías, parecen interesados en ponerle más "enjundia" a la chamba.

Desde que llegó al cargo, Luis Walton actúa como plañidera. Sin negarle que su predecesor -el ahora rumboso diputado federal, Manuel Añorve-, dejó las arcas no sólo vacías, sino con un deudón imposible de pagar, el cariacontecido Edil, podía empezar a ocuparse en ver como saca adelante el encargo. Pero no lo hace.

Cuando no chilla por los dineros, brama, porque el "Presidente Peña ofreció auxiliar a Acapulco y nones". Y la cantaleta sigue, en su intento por lavarse las manos e insistir en que los tres órdenes de gobierno son corresponsables.

¿Ignoraba las trapacerías de Añorve? La escandalera por la desastrosa gestión era comidilla diaria y la escalada de violencia ya dejaba cadáveres a diestra y siniestra, por lo que tendría que haber visto lo que se le avecinaba.

De no ser porque las agredidas eran españolas, ni nos habríamos enterado. ¿Cuántas otras mujeres no habrán sucumbido a manos de esa gentuza de la peor ralea? Si no hay prevención, investigación, ni castigo, Walton seguirá con sus lágrimas de cocodrilo y Ángel Heladio Aguirre, echando papada. Mientras los guerrerenses enardecidos, exigen paz.

catalinanq@hotmail.com

Tuiter: @catalinanq
 
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