Opinión / Columna
 
Pedro Peñaloza 
Los ocurrentes
Organización Editorial Mexicana
16 de febrero de 2012

  Hay que dejar la vanidad a los que no tienen otra cosa qué exhibir.

Honorato De Balzac.

1.- Los olvidadizos cabalgan de nuevo. El imberbe Peña Nieto se presenta como un adalid de la justicia, como un promotor de lo nuevo, como un cuestionador implacable de la política calderonista. Sólo se le olvida un pequeño detalle: su partido avaló política y legislativamente todas las iniciativas que se enviaron desde Los Pinos.

2.- Juguetear con la ignorancia: un deporte recurrente. En efecto, con el manto de lo "nuevo" el PRI se ufana de ser distinto a lo que fue. Su comportamiento reciente lo ubica en el espejo del pasado. Se dice opositor a la lógica guerrerista de Calderón, pero no propone ninguna alternativa sustancialmente distinta a la que practica el panismo; además, no se escuchó, en alguna reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, ninguna crítica a la orientación meramente punitiva que ha instrumentado la actual administración. Apostar a la desmemoria y a la pedestre ignorancia de los electores es la estrategia del "moderno" partido tricolor.

3.- Una izquierda sin cabeza y testimonial. López Obrador actúa a partir de reflejos publicitarios, su ruta es intentar resarcirse con su propio discurso, cree que envolverse en el pacifismo elemental le puede sumar votos. Sus ideas no alcanzan para plasmar propuestas coherentes. Es un juglar del espontaneismo y del efectismo.

4.- Un gabinete tutifruti para un programa ecléctico. El candidato de la izquierda electoral ha buscado sorprender a quien se deje de que su hipotético gabinete estará plagado de talento. De poco vale resumir los límites de sus propuestas. Por ejemplo, plantear que el tema de la seguridad pública y la procuración de justicia pueden quedar en manos de remisos y limitados funcionarios que nunca han apostado -institucionalmente- por una política de prevención social o de recomposición del tejido social, dibuja de cuerpo entero al tabasqueño. En próximas notas hablaremos de los otros integrantes de su gabinete.

5.- Democracia ya, huesos para todos. La rebatinga entre los perredistas por los puestos de elección popular no es nueva, ni novedosa, sólo ratifica el vacío conceptual ideológico del PRD. Es aburrido e intrascendente construir un partido para ofrecer reformas y alternativas. Lo único valioso para quienes hoy gobiernan la confederación de mafias en el partido del sol azteca es el dilema casi existencial de cómo sobrevivir con cargo al erario público. La izquierda sin brújula.

6.- El cacerolismo con cuerpo de mujer. El ungimiento de Vázquez Mota como la candidata del PAN cierra el ciclo de la disputa interna. Ahora, lo que sigue es llevar al terreno electoral y de confrontación política las tesis de la vocera de una corriente conservadora y mojigata que no ha tardado en confirmar su anhelo derechista. Plantear la cadena perpetúa para los funcionarios públicos que se vinculen con la delincuencia organizada, es de la misma matriz medieval que nos ha recetado Calderón y sus aliados priístas.

Epilogo. Afortunadamente, a partir de hoy y hasta el 29 de marzo no escucharemos más ocurrencias. Los candidatos entran en veda y nosotros descansaremos de sus ocurrencias. Después seguirá el concurso de impertinencias.

pedropenaloza@yahoo.com
 
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